martes, 19 de febrero de 2008

La ASPIRINA cumple 110 años.

El 8 de agosto de 1897 se sintetizó por primera vez el ácido acetilsalicílico, del que no terminan de descubrirse propiedades y aplicaciones.
Diariamente se consumen en el mundo más de 216 millones de comprimidos y en España se concentra el 85% de la producción mundial de ácido acetilsalicílico.



Este miércoles 8 de agosto se cumplieron el 110 aniversario del descubrimiento de aspirina por el químico alemán Félix Hoffman. Fue en esta fecha cuando este investigador junto con el farmacólogo Heinrich Dreser sintetizó por primera vez el principio activo de este fármaco, el ácido acetilsalicílico, cuando buscaba un remedio para aliviar la artritis reumatoide de su padre.

Tenemos que ir muchos años atrás en el tiempo, a la Grecia Antigua, para encontrar el origen del ácido acetilsalicílico. Hipócrates, padre de la medicina occidental, usaba ya la savia del sauce blanco (rica en salicilatos) para aliviar el dolor y la fiebre. También en Roma se utilizaba la misma práctica aunque no es hasta 1763 cuando empieza la verdadera historia científica de las sustancias salicílicas.

Durante los siglos posteriores se fueron descubriendo nuevos usos para esta sustancia y a finales del siglo XIX el ácido salicilico se extendió para tratar distintos tipos de dolor, incluidas las artritis reumatoides agudas, las neuralgias y la fiebre; usos que desencadenaron el inicio de su producción y distribución industrial.

A partir de 1897 el medicamento cambió de nombre gracias a Félix Hoffman que combinó el ácido salicílico con el acético consiguiendo de esta forma el ácido acetilsalicílico, sustancia que demostró tener mejores propiedades y menores contraindicaciones. Dos años más tarde, Hoffman empezó a comercializar la sustancia con el nombre de Aspirina bajo la protección de Bayer, empresa donde el científico trabajaba.

Así, desde hace 110 años, Aspirina se utiliza para aliviar varios tipos de dolor, para reducir la fiebre, la inflamación y, a dosis bajas, como antiagregante plaquetario para la prevención de enfermedades cardiovasculares. Según datos de la Sociedad Española del Dolor (SED) el 54,39% de las personas que sufren algún dolor recurre a Aspirina, un fármaco que está presente en más del 80% de los botiquines españoles, dato que reafirma su importante popularidad.

Aspirina ha sido y sigue siendo objeto de múltiples estudios e investigaciones, ya que, aunque es uno de los medicamentos más conocidos en el mundo, continúan descubriéndose nuevas propiedades. De hecho, en el último año se han realizado alrededor de 3.500 estudios acerca del ácido acetilsalicílico. Además, Aspirina sigue premiando las investigaciones relacionadas con el ácido acetilsalicílico, como es el caso del reciente galardonado neurólogo alemán Diener, con el premio Aspirina 2007 por sus estudios sobre el tratamiento de Aspirina contra la migraña.

Las últimas investigaciones publicadas apuntan que Aspirina podría tener futuro en la terapia del cancer. Así, el australiano Gabriel A. Kune fue el primero en descubrir en 1.988 que el uso regular de ácido acetilsalicílico podría reducir el riesgo de cancer colorrectal en un 40%. Este descubrimiento fue confirmado por un estudio con una muestra de 80.000 enfermeras en Estados Unidos que mostró las propiedades de Aspirina en el tratamiento de cancer colorrectal.

INTERVENCIÓN QUIRÚRGICA

La cirugía cardiaca tiene un patrón particular que la caracteriza de cualquier otra y es la necesidad de "parar" el corazón durante un tiempo determinado. Esto conllevaría la anulación de la circulación sistémica y la oxigenación pulmonar. Para evitarlo disponemos de una bomba de perfusión y oxigenación que se comporta como el corazón y los pulmones del enfermo. El circuito sanguíneo que se establece sale de las venas cavas a su entrada en la AD y vuelve, tras oxigenarse en la "bomba", al organismo a la altura de la raíz aórtica. Este circuito externo de la sangre, característico de la cirugía cardiaca, recibe el nombre de circulación extracorpórea.

Una vez derivada la circulación al exterior se interviene el corazón.Éste duraría poco tiempo en anoxia, y no sería posible realizar la operación, si no le aplicáramos un tratamiento especial. Éste consiste en someterlo a hipotermia con una solución especial a unos, 4-6 1C, que se perfunde intermitentemente a través de las coronarias. Con ello se consigue mantener el corazón vivo durante varias horas.

También se disminuyen los requerimientos energéticos del resto del organismo mediante una reducción de la temperatura corporal de unos 10 ó 15 1C; lo que se logra mediante el enfriamiento de la sangre cuando se encuentra en el circuito extracorpóreo.

La sangre se hepariniza a su llegada a la bomba de perfusión y, sólo cuando se va a terminar la intervención, se le va inyectando protamina para neutralizarla.

La asistolia del corazón se logra mediante la inyección a través de las coronarias de una solución especial rica en potasio. La recuperación del ritmo se produce en la mayoría de los casos cuando se elimina esta solución, mediante lavado coronario, y se desclampan los grandes vasos comenzando a llegar la sangre a las cavidades cardiacas. Cuando esto no es suficiente, se hace precisa una o varias descargas con el desfibrilador.

Hay dos hechos en el circuito de extracorpórea que significan un gran cambio respecto al normal funcionamiento de la circulación sanguínea, y que pueden causar desarreglos importantes. Son:

1.-La sangre es bombeada al organismo de forma continua, no pulsátil.

2.-La circulación menor o pulmonar no se produce.

Los problemas que se pueden derivar de la circulación extracorpórea son, entre otros, hemólisis, alteraciones renales y "pulmón de perfusión" (alteraciones a nivel de microcirculación y de las membranas alveolares como consecuencia de la paralización sanguínea en el circuito de oxigenación pulmonar).

Introduccion A La Cirugia Cardiaca

La cirugía cardiaca es aquella dirigida a solventar las patologías cardiacas y ha experimentado una importante evolución en los últimos 35 años, lo que permite que hoy pueda darse solución quirúrgica a la mayoría de las patologías, tanto adquiridas como congénitas.

Todo ello es gracias a los avances en cirugía, a la construcción de prótesis valvulares avanzadas, a las técnicas de circulación extracorpóreas, a los avances en la protección del miocardio ante la isquemia, a las nuevas técnicas de exploración y diagnóstico, a los progresos en el cuidado postoperatorio de los pacientes.

La cirugía cardiaca es de gran importancia, ya que no podemos olvidar que las cardiopatías son la principal causa de muerte en los países desarrollados.

Dentro de las intervenciones quirúrgicas que desarrolla la cirugía cardiaca, las más usuales son: Valvulopatía Mitral, Valvulopatía Aórtica, Valvulopatía Tricúspide, Valvulopatía Pulmonar, Cirugía Coronaria de Revascularización...